La nutrición es uno de los pilares fundamentales de nuestra salud y bienestar. Además de mantener un peso saludable, es fundamental comer sano para estar y mantenerse sano: recuerda la frase de Hipócrates: «Que tu alimento sea tu medicina», que comentamos en un artículo anterior.
Sin embargo, hoy en día existe una multitud de dietas, algunas con más efectos perjudiciales que beneficiosos. Esto es especialmente cierto en el caso de muchas dietas restrictivas que imponen la privación de ciertos grupos de alimentos. Por lo tanto, pueden provocar deficiencias nutricionales, trastornos alimentarios, pérdida de masa muscular y disminución de la energía. Las dietas restrictivas también pueden generar sentimientos de culpa por la comida y una pérdida del placer de comer.
Por lo tanto, es preferible adoptar una dieta equilibrada y variada a largo plazo para aportar a nuestro organismo todos los nutrientes necesarios y limitar los riesgos de trastornos alimentarios.
Para conseguirlo existen diversas dietas no restrictivas, que nos permiten comer de todo en cantidades razonables, respetando los principios de una alimentación saludable.
En este artículo describiremos varias formas de comer de forma saludable y sin restricciones drásticas: la dieta Shelton (o disociada), la dieta Seignalet y la Crononutrición, antes de repasar las recomendaciones de Marchesseau.
La dieta Shelton (o disociada)
La dieta disociada de Shelton, o dieta disociada, es un enfoque dietético que propugna no combinar ciertos grupos de alimentos durante las comidas.
Los alimentos se consumen entonces en combinaciones precisas para respetar las capacidades biológicas de asimilación de nutrientes respetando los tiempos de digestión.
La idea es que ciertos alimentos forman una mala combinación al consumirse juntos e interfieren con la digestión, provocando una digestión incompleta, fermentación, aumento de la producción de gases y otros problemas digestivos. Por el contrario, al consumir solo grupos de alimentos similares al mismo tiempo, se gasta menos energía en la digestión y la absorción de nutrientes, lo que deja más energía disponible para otras actividades físicas y mentales.
A continuación se presentan algunos principios clave de la dieta Shelton:
1 - Separar proteínas y almidones: Según esta dieta, se recomienda no consumir proteínas (como carne, pescado, huevos) y almidones en la misma comida (como pan, pasta, patatas).
2 - La dieta disociada de Shelton también sugiere evitar comidas que combinen varios tipos de proteínas o carbohidratos. Por ejemplo, se recomienda no comer carne y pescado en la misma comida, ni mezclar diferentes almidones, como arroz y pasta.
3 - Comer la fruta por separado: Según este enfoque, la fruta debe consumirse sola, entre las comidas (o incluso al principio de las comidas), y no debe mezclarse con otros alimentos para evitar la fermentación en el estómago (se digieren mucho más rápido que otros alimentos).
4 - Respetar los intervalos entre comidas: La dieta disociada de Shelton recomienda dejar suficiente tiempo entre comidas. Se aconseja no ingerir otra comida hasta que la anterior se haya digerido completamente.
El objetivo principal de esta dieta es mejorar la digestión y el bienestar general.
La dieta Seignalet (también llamada dieta hipotóxica o ancestral)
Esta dieta se desarrolló para aliviar los síntomas de ciertas enfermedades autoinmunes e inflamatorias (artritis reumatoide, enfermedad de Crohn, etc.) mediante la recuperación de una dieta ancestral, original y baja en toxinas. Según el Dr. Jean Seignalet, las numerosas transformaciones moleculares que sufren los alimentos que consumimos (organismos genéticamente modificados, etc.) han vuelto algunos de ellos tóxicos para el organismo.
Estos son los principios fundamentales de este sistema:
1 - Evitar los alimentos inflamatorios: Esto incluye los cereales llamados “modernos”, especialmente los que contienen gluten (trigo, centeno, cebada, pero también maíz…), los productos lácteos, que son muy sensibilizantes para los adultos, los alimentos procesados industrialmente (incluidos los azúcares refinados) que contienen aditivos, conservantes e ingredientes artificiales y los aceites ricos en omega-6 (como el aceite de girasol).
2 - Prioriza alimentos frescos y naturales, preferiblemente orgánicos: La dieta Seignalet prioriza los alimentos sin procesar, ricos en nutrientes y fáciles de digerir. Recomienda el consumo de verduras, frutas, carnes magras, pescado, huevos, frutos secos, semillas, aceites de oliva y de colza, así como cereales mínimamente procesados como el arroz, la quinoa y el trigo sarraceno.
3 - Favorecer cocciones suaves: el Dr. Seignalet recomienda cocinar los alimentos a baja temperatura, como al vapor, para conservar al máximo los nutrientes y evitar la formación de sustancias potencialmente tóxicas.
4 - Individualización de la dieta: La dieta Seignalet prioriza la individualización de la dieta según las intolerancias y sensibilidades de cada persona. Fomenta la observación de las reacciones individuales a los alimentos y la personalización de la dieta en consecuencia.
Crononutrición
El principio de la crononutrición se basa en la idea de que nuestro cuerpo sigue ritmos biológicos naturales, llamados ritmos circadianos, que regulan muchos procesos fisiológicos, y que nuestra dieta debe adaptarse a estos ritmos. La ingesta nutricional debe organizarse según las necesidades del cuerpo a lo largo del día. Ningún alimento está prohibido, pero es importante consumir los grupos de alimentos adecuados en el momento oportuno.
A continuación se presentan los diferentes principios de la Crononutrición:
1 - Adapta tu dieta a los diferentes momentos del día: es aconsejable consumir alimentos ricos en grasas y proteínas por la mañana para aportar energía, proteínas y almidones en el almuerzo para favorecer la saciedad, un tentempié dulce a media tarde (con “azúcares buenos”: frutos secos, chocolate negro…) y alimentos ligeros y de fácil digestión por la noche (proteínas magras, verduras…).
2 - Comer despacio y masticar bien: La crononutrición se centra en la alimentación consciente, tomándose el tiempo para comer despacio y masticar bien los alimentos. Esto promueve una mejor digestión y absorción de nutrientes.
3 - Evitar los snacks: Crononutrición recomienda limitar los snacks entre comidas, ya que pueden alterar los ritmos biológicos y favorecer el aumento de peso. Es recomendable mantener horarios de comida regulares.
4 - Adapta tu dieta a tu actividad física: Crononutrición recomienda adaptar tu dieta a tu nivel de actividad física. Por ejemplo, es recomendable consumir alimentos ricos en carbohidratos antes de una actividad intensa para aportar energía, y alimentos ricos en proteínas después del ejercicio para favorecer la recuperación muscular.
5 - Beber suficiente agua: La crononutrición enfatiza la importancia de la hidratación. Se recomienda beber agua regularmente a lo largo del día para mantener una buena hidratación.
La dieta de Marchesseau
Pierre-Valentin Marchesseau es considerado uno de los pioneros de la naturopatía en Francia. Fue conocido por promover un enfoque holístico de la salud, priorizando los principios curativos naturales y respetando el equilibrio del cuerpo.
La higiene alimentaria enseñada por Marchesseau debe ser individualizada: todos somos diferentes.
También recomienda no desviarse de la dieta fisiológica de cada especie: nuestro sistema digestivo está adaptado a una dieta específica, y si esta dieta se desnaturaliza, perecemos.
Según Marchesseau, los humanos tenemos un sistema digestivo similar al de los grandes simios y, al igual que ellos, estamos diseñados para consumir principalmente alimentos de origen vegetal, preferiblemente crudos y orgánicos (80 % de nuestra dieta). Aproximadamente el 15 % de nuestra dieta debería reservarse para productos animales (mariscos, huevos, lácteos crudos, etc.) y el 5 % restante para carbohidratos y legumbres.
Todas las recomendaciones dietéticas revisadas en este artículo, que son bastante complementarias, permiten comer de forma sana y equilibrada, facilitando que el organismo disponga de todos los nutrientes necesarios para su correcto funcionamiento.
Sin embargo, cabe señalar que antes de adoptar una dieta específica, incluso no restrictiva, es aconsejable consultar con un profesional de la salud o un nutricionista para obtener asesoramiento adaptado a sus necesidades individuales.

