Es un hecho. La naturopatía y las prácticas de salud natural tienen mala reputación actualmente.
Tras varios abusos por parte de personas que dicen ser naturópatas o profesionales de la salud natural, a veces con consecuencias dramáticas, y la eliminación de estas profesiones de la plataforma Doctolib, escuchamos cada vez más las palabras “charlatanes” o “gurús” aplicadas al mundo de la salud natural.
Como ocurre con toda generalización, lamentamos que errores, desviaciones e incidentes aislados manchen toda una profesión, sobre todo porque en ocasiones los métodos utilizados por algunos distan mucho de los preceptos que se inculcan a los profesionales en las formaciones más serias cuando se siguen y aplican escrupulosamente.
Y ahí es donde radica el problema.
A pesar de los numerosos esfuerzos de los sindicatos y federaciones de salud natural como SPN, FENA y OMNES y sus repetidos llamamientos al gobierno, todavía no se ha hecho nada para enmarcar y regular mejor la profesión dándole un estatus reconocido por el Estado y permitiendo así a las personas encontrar un profesional de confianza.
Esto ya ocurre en muchos países donde la naturopatía y otras profesiones de salud natural están oficialmente reconocidas y reguladas por el Estado, como en Alemania, los Países Bajos, Suiza, Suecia o el Reino Unido.
En un momento en el que la sociedad tiende cada vez más hacia estilos de vida más sanos y naturales, y en el que la conciencia ecológica es cada vez más fuerte, nos parece esencial permitir que las personas que buscan apoyo en este proceso puedan hacerlo de forma segura y con un asesoramiento cualificado.
Queremos recordarle que la naturopatía es un enfoque de la salud y el bienestar que se centra en la prevención de la salud y la promoción de un estilo de vida saludable.
Reconocida por la OMS como la 3ª medicina tradicional, la naturopatía utiliza un enfoque holístico: consiste en tener en cuenta al ser humano en su totalidad y actuar, no sobre el tratamiento de los efectos, sino sobre el origen de las dolencias para que no vuelvan a aparecer.
Los naturópatas buscan comprender el estilo de vida, la alimentación, los hábitos de sueño y ejercicio de cada persona, así como su historial personal, para ofrecer soluciones personalizadas. Un naturópata nunca diagnostica ni prescribe medicamentos; ofrece consejos y apoyo para guiar a las personas hacia un estilo de vida más saludable.
La naturopatía no pretende en ningún caso sustituir la medicina convencional ni los tratamientos farmacológicos, imprescindibles para determinadas patologías, sino más bien complementarlos y prevenir desequilibrios para favorecer una vida sana.
Además, al optar por un estilo de vida más natural, también contribuimos a la preservación de nuestro medio ambiente. Al elegir productos orgánicos, apoyar la agricultura sostenible y respetar los equilibrios naturales, actuamos en armonía con nuestro planeta, asegurando así un futuro saludable y viable para las generaciones venideras.
Por eso, animamos a las personas, comunidades, gobiernos y organizaciones a reconocer la importancia de las prácticas de salud natural y a promover iniciativas que las integren de forma más formal en nuestros estilos de vida modernos, regulándolas de forma más estricta. Esto se puede lograr mediante programas educativos, formación reconocida y regulada, políticas sanitarias que apoyen enfoques más naturales y promoviendo la investigación científica sobre los beneficios de los enfoques naturales para la salud, lo que nos permitirá trabajar de forma más eficaz hacia una colaboración más estrecha entre los profesionales de la salud y del bienestar.
Nota de prensa de Natflow, 6 de junio de 2023

